Entre la ciudadanía y entre los profesionales, existe el temor a aquellos riesgos que son difícilmente perceptibles. Los riesgos químicos y biológicos ocupan un lugar muy importante en esos temores. Por eso, es preciso acercarles a los profesionales los conocimientos, investigaciones, recomendaciones, etc., que les permitan conocer el riesgo al que se enfrentan.